En mi barrio de la iglesia, hay un joven con una discapacidad mental. Es difícil tener una conversación con él porque cuando habla, sus palabras se mezclan y es difícil entender. Pero él es muy dulce y siempre tiene una sonrisa en la cara. Cada mes, él comparte su testimonio con nosotros y podemos sentir su espíritu fuerte. Sus padres sirven en el barrio y siempre dicen que él está muy cerca de los cielos y de Jesucristo. Es vale la pena hablar con él porque puedo sentir su amor aun si no puedo entender todas sus palabras. Él es un canal para el amor de Dios.
bAlanna
No hay comentarios:
Publicar un comentario